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sábado, 25 de enero de 2014

A cuánto venden los dólares los cubanos en Venezuela?

El gobierno nacional anunció recientemente la posibilidad que los extranjeros que ingresen a Venezuela puedan canjear sus dólares a una tasa preferencial que es la de la última subasta Sicad vigente, es decir, les posibilita obtener una tasa mayor a la tasa de 6,30 BsF/US$. Sin embargo, debido al control cambiario impuesto desde hace varios años, se ha creado un mercado ilegal de divisas que los mismos funcionarios gubernamentales reconocen y cuya tasa es apreciablemente superior a ambas tasas.

Surge la pregunta, ¿Quiénes tienen divisas que puedan accesar a realizar operaciones cambiarias a la tasa Sicad y vender sus divisas en ese sistema? Turistas es la respuesta que a todos se nos viene a la mente, pero también existen empresas privadas que en Venezuela pagan a sus empleados en divisas, bien sea de manera total o parcial. La tercera son los cubanos que viven y trabajan en el país con alguna de las misiones implementadas por el gobierno. Estos últimos, reciben un pago en bolívares y otro tanto en dólares que en muchos casos son introducidos a la economía nacional.

Cualquiera de ellos devenga mucho mayor ingreso que los profesionales mejor preparados en empresas y/o organismos del Estado. Esperamos que el gobierno fiscalice estas operaciones con el mismo ahínco con el que lo hace con los comerciantes y naturales que hacen vida en nuestra nación. A los venezolanos se les exige sacrificio y se le recortan derechos y beneficios por aplicar el control cambiario, además de continuar devaluando el bolívar, pero y a los cubanos???  Entonces, ¿A cuánto venden los dólares los cubanos cuando vienen a Venezuela?

viernes, 17 de enero de 2014

Emprendimiento venezolano con calidad de exportación

Alfredo Vieira aprendió de su padre el oficio de mecánico automotriz y hoy es un flamante emprendedor que desarrolló un sistema para la reparación de los inyectores del motor tan exitoso, que ya está siendo comercializado en varios países centroamericanos. Iniciado a los 17 años en el mundo de los motores, Vieria dice que siempre le llamaron la atención la mecánica computarizada y, en especial, el por entonces todavía innovador sistema de inyección, una pasión que le llevaría a convertirse en el propietario de Inyecto Motriz, taller ubicado en la urbanización El Pinar de Caracas.

“Descubrí que los inyectores podían rescatarse, que no era necesario reemplazarlos pues con ultrasonido es posible desprender las partículas que los obstruyen”, comenta Vieira, quien agrega que gracias a su curiosidad logró determinar cuáles eran las piezas que tras la limpieza necesitaba recambio, consiguiendo que se trataba de partes sencillas que podían sustituirse sin mayores contratiempos. El siguiente paso fue crear un kit para la reparación de inyectores que en un principio comenzó a vender a sus clientes, pero que poco a poco fue ganando espacio en otros locales de reparación y en los anaqueles de las ventas de repuestos, al punto de convertirse en la marca propia Inyecto Motriz, que hoy vende 93 diferentes kits de reparación que, según Vieira, sirven a 100% de los modelos de autos que circulan en el país. “Analizo cada modelo de auto que se lanza en el país para crear un kit que pueda servirle. Solo en las últimas semanas salieron tres nuevas versiones”, dice, al tiempo que refuerza que se trata de un producto hecho en Venezuela, con tecnología local y personal venezolano.

Además de posible, el rescate de los inyectores representa un ahorro más que importante para el propietario de carros, pues la sustitución del equipo es 32 veces más cara que la reparación, tomando en cuenta que reemplazar un solo inyector (el juego es de cuatro) puede costar entre Bs. 860 y Bs. 1.800, dependiendo de la calidad y procedencia de la pieza, mientras que el kit de reparación cuesta apenas Bs. 560, a lo que solo debe sumarse el costo de mano de obra. Adicionalmente, el rescate de los inyectores tiene sus implicaciones ambientales, pues ahorra desperdicios y evita la adquisición de nuevas piezas. Vieira explica que cada kit requiere de 60% de partes importadas, por lo que en el último año ha sido bastante complicado hacerse con los insumos necesarios para armar el dispositivo. “Entre mis planes a futuro están fabricar los sellos que necesitamos para el kit, pero por ahora no es posible, pues se requiere de una inversión muy alta”, comenta, al tiempo de recordar que aun fabricando estos artículos será preciso importar materia prima, por lo que siempre habrá un grado de dependencia de material foráneo. En cuanto a las piezas nacionales, Vieira dice que pese a inconvenientes ha sido posible lograr el abastecimiento de los insumos producidos en el país.

Vistos los buenos resultados del kit desarrollado por un mecánico caraqueño, un grupo de inversionistas se interesó por el producto y tras conversaciones con su creador se decidió comercializarlo en otros países. De allí surgió una alianza que desde el sur de Estados Unidos distribuye el kit en ese país y en varias naciones centroamericanas, con la aspiración de llevarlo a otros mercados de la región, en especial Brasil, país cuya idiosincracia y similares características del parque automotor, lo hacen apetecible. Por otra parte, Alfredo Vieira quiere franquiciar su concepto. “Es una idea que ha surgido en los últimos tiempos y estamos desarrollando el proyecto”. Y explica que la idea es crear centros de diagnóstico y reparación que, basándose en su producto, facilite y abarate el mantenimiento de esta importante pieza del motor. Fuente EMEN. 

miércoles, 15 de enero de 2014

Reservas internacionales de capa caida

El Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) que se nutre de recursos provenientes de Pdvsa y del Banco Central de Venezuela (BCV) desde 2004, solo pudo ser alimentado en 2013 por la industria petrolera. La caída que han registrado las reservas internacionales del país impidió que se hiciera un traspaso de divisas hacia el fondo durante el pasado año. Cifras del ente emisor revelan que los recursos en divisas cerraron 2013 en 21.482 millones de dólares, lo que significó una disminución de $8.268 millones, la caída más pronunciada desde hace cuatro años cuando la pérdida fue de $7.235 millones. El monto reportado de las reservas resulta igualmente el más bajo desde el año 2003 cuando cerraron el período en $20.666 millones.

El Fonden fue creado en 2004 luego de la solicitud del “millardito” por parte del fallecido presidente Hugo Chávez. Aunque recibió transferencias del BCV y de Petróleos de Venezuela desde ese entonces, no fue sino desde el año 2006 que el organismo emisor realizó cada año traspasos ininterrumpidos al fondo. Igualmente desde ese período se inició la estrategia del BCV de incrementar el monto de las reservas internacionales al término de cada período, para luego realizar la transferencia de los recursos. Este mecanismo se llevaba a cabo luego de calcular lo que han llamado el “nivel óptimo de reservas”, el cual permitía transferir los recursos que se obtuvieran por encima de ese monto establecido por el organismo. Este límite se ha ubicado entre los $26.800 millones a $29.000 millones, tal como ha sucedido en los tres últimos años. El vicepresidente para el área económica, Rafael Ramírez, afirmó el pasado mes de octubre que 2013 cerraría con un nivel óptimo de reservas, no obstante, los recursos en divisas no pudieron recuperarse al final de año.

“Se ha impulsado una nueva arquitectura financiera y manejado un concepto de caja única de divisas, que abarca tanto las reservas internacionales como el Fonden y el Fondo Chino (...). La política de control de cambio ha preservado el ingreso de la nación”, dijo en esa oportunidad. Según señaló el también ministro de Petróleo y Minería, un monto de $8.418 millones traspasó Pdvsa al Fonden en 2013. El método para calcular el nivel óptimo de reservas nunca fue divulgado por las autoridades monetarias y financieras, solo se conoce que las mismas dependerían del comportamiento de las importaciones y del pago en los vencimientos de deuda. El profesor de la Ucab, Ronald Balza, recordó que a pesar de las solicitudes realizadas por varios economistas al Tribunal Supremo de Justicia, para pedir su divulgación, fueron desestimadas por razones de forma. Resaltó que de acuerdo a un estudio realizado por el exdirector del Banco Central, Domingo Maza Zavala, el nivel adecuado debería tomar en cuenta la cifra mínima que debería tener el BCV para los fines de contingencia en el país que sería alrededor de seis meses de importaciones. A esto le sumó el servicio anual de la deuda pública y privada externa. Fuente: EMEN.

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