--------------------------------------------------------------------------------

BUSQUEDA A TRAVÉS DE GOOGLE

sábado, 3 de diciembre de 2011

Nuevas inversiones del grupo SIGO

El grupo empresarial margariteño Sigo proyecta abrir tres centros comerciales el próximo año en el país. La isla de Margarita, Caracas y Maracay alojarán estos establecimientos que materializarán el debut de la corporación en el segmento de malls. Además de establecimientos comerciales (proveedurías, home market y bodegones), Sigo tiene inversiones en un grupo naviero local (Navibus) y también proyecta crear una firma de consultoría tecnológica para comercializar las soluciones que desarrolla.

La cadena tiene presencia en Barcelona, Maturín, Paraguaná y Margarita y emplea 3.100 personas de forma directa. Se espera que el primero de los centros comerciales que abra sus puertas sea el localizado en Porlamar. La estructura es la más grande en su tipo y está prácticamente lista. En el caso del mall de Caracas se ubica por la zona de Cerro Verde (antiguo autocine) y el ritmo de su construcción se desaceleró por un tema de permisos. Sigo forma su recurso humano en la Universidad Corporativa que inició operaciones hace dos años, como una necesidad de la empresa en su proceso de expansión y crecimiento. Se trata de un centro de estudios no tradicional que, además, capacita a comunidades como parte de un programa de responsabilidad social empresarial.

La compañía se apalanca en desarrollo tecnológico propio para el manejo de sus operaciones, lo cual ha redundado en el aumento de la productividad y en la disminución del consumo de energía, por citar solo algunos ejemplos. Además, el grupo es socio de negocios de Microsoft y, la semana pasada, ambas firmas realizaron en Porlamar el evento InnovaIT, que reunió cerca de 500 desarrolladores y profesionales de tecnología de todo el país.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Noticias positivas para clientes de Econoinvest

El nuevo liquidador de la casa de bolsa Econoinvest, Víctor Hugo Moreira, ya hizo las gestiones para que abogados en Estados Unidos se hicieran cargo de los trámites necesarios para tener acceso a las cuentas que la empresa bursátil tiene en ese país. La junta liquidadora anterior, la que fue destituida, solo tuvo acceso a una de esas cuentas y era la del Deutsch Bank, donde se depositaban los capitales e intereses de los bonos cambiarios, emitidos por el Banco Central de Venezuela (BCV).
 
Según la rendición de cuenta que esa anterior coordinación de liquidación presentó ante tribunales mercantiles, existen otras cuatro cuentas en otros países, a las que tampoco se tuvo acceso. En esos expedientes se indica que era en la cuenta del Deutchs Bank donde se depositaban los montos por capitales e intereses correspondientes a los bonos cambiarios, es decir, las transferencias que realizaba el BCV como emisor de esos papeles. En esos expedientes, que aún reposan en los tribunales mercantiles, se indicó que el pago por esos títulos sumaban 17,6 millones de dólares y señalaban que el retraso que se dio en la cancelación de esas obligaciones se debió a que los bancos extranjeros no reconocieron la identidad de los liquidadores. Sin embargo, fuentes vinculadas al caso aseguran que el procedimiento regular para lograr acceso en las otras cuentas nunca se llevó a cabo, sino hasta ahora. De hecho, con el Deutsch Bank, según también se refleja en el reporte, la disponibilidad fue bloqueada en enero de este año, después de tres meses manejándola. Y luego, en mayo, se les autorizó para realizar el traspaso de los fondos al Societe General Private Banking.
 
Analistas financieros explican que lograr el acceso a esas cuentas bancarias no es sencillo, pero tampoco imposible, sólo necesitan que se efectúen requisitos y trámites. Lo principal en esos pasos legales es entregar la resolución y la gaceta oficial en la que el Gobierno publica la designación de los liquidadores, un proceso que además protege a esa entidad financiera de cualquiera denuncia o demanda sobre los fondos a los que se les está dando acceso a los liquidadores. Y ese es el proceso que Víctor Hugo Moreira está dejando en manos de abogados actualmente. Ya algunos de estos profesionales están realizando acercamiento a esas entidades norteamericanas en nombre de las autoridades venezolanas. Lo que el liquidador Moreira rescatará en esos bancos en Estados Unidos estaría cercano a los 5 millones de dólares, sumando lo que está en todas las cuentas, según fuentes vinculadas a la intervención. Fondos que quedaron depositados cuando la empresa bursátil realizó el desmontaje de mutuos en el primer trimestre del año pasado.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Misión Vivienda con recursos económicos gracias a la banca privada

La banca ya le compró al Banco Nacional de Vivienda y Hábitat (Banavih) todos los bonos o valores hipotecarios (las llamadas cédulas), que emitió para la construcción de más soluciones habitacionales, en el marco de la Misión Vivienda que promociona el Gobierno nacional. Este organismo logró colocar los Bs.F. 6.000 millones en papeles que emitió este jueves 17 de noviembre, para aumentar el financiamiento por parte de las entidades bancarias y cumplir la meta propuesta de construir 353.000 viviendas antes que termine el 2.012. Son Bs.F. 14.900 millones los que por vía de instrumentos financieros están aportando los bancos universales y comerciales para la construcción de nuevas casas.
 
Cada banco universal y comercial, incluyendo el Venezolano de Crédito, compró la cantidad de estas cédulas o títulos valores según el monto que le restaba para cumplir el porcentaje de la cartera obligatoria que debe dirigirse solamente a construcción. En realidad, los préstamos hipotecarios en los bancos ya superan el porcentaje reglamentario (12% de la cartera de crédito), pero esto no implica que lo que tiene que dirigirse a la construcción se esté cumpliendo, explican fuentes bancarias. Por lo que el convenio al que llegó el sector bancario con el Ejecutivo, específicamente con Banavih y la Superintendencia para las Instituciones del Sector Bancario, fue que esa diferencia que faltaba se destinara a la compra de estos bonos. Y así, será el Banavih quien se encargue de decidir a qué proyecto habitacional se destinarán esos fondos y cuánto dinero se les aprobará.
 
Los bancos ya no serán los que realicen ese análisis de riesgo, pues esa tarea quedará en manos del Banavih, quién a diez años, como emisor de los papeles, deberá responder a cada banco por el capital con el que se adquirieron esos bonos, unos fondos provenientes de la cartera de crédito, la que a su vez depende de los depósitos del público. Mientras, cada institución bancaria, tenedor de estos títulos valores, recibirá una tasa de interés anual de 2%, la cual es "variable" según el prospecto de la emisión. El primer desembolso hecho por la banca para financiar la Misión Vivienda, fue a través de la compra de certificados que, con vencimiento a tres años, conformaron un fideicomiso, aparte de la cartera hipotecaria. Y esos fondos levantados son administrados por el Bandes, por una petición específica de las entidades financieras, según informaron fuentes bancarias.

Noticias de interés