Los venezolanos de a pie tienen varias preocupaciones, sobretodo los asalariados, una de ellas es no encontrar los productos básicos de alimentación, limpieza, cosméticos, etc., incluso en las cadenas de suministro alimentario que administra el poder ejecutivo, otra es tener suficientes recursos económicos para costearlos. Es alarmante las cifras de inflación anunciadas con mucho retraso por el Banco Central de Venezuela, las cifras de abril y junio superan 5% en cada uno.
No es casual el temor del gobierno de ocultar estas estadísticas y las anuncien en tiempos del mundial cuando la población está distraída con dicho evento. Lo cierto es que el dinero pierde poder adquisitivo velozmente y ante la poca oferta de opciones de inversión pareciera que el gobierno busca la destrucción económica de todos. Más preocupante aún es que el gobierno no escucha a los expertos de la materia y continua cometiendo los errores causantes de la debacle económica venezolana.
Cada vez son más los venezolanos que están invirtiendo en otros países, dinero que bien pudiera estar en suelo nacional con la consecuente dinamización de la alicaída economía. Mientras tanto, las bolsas de mercado se encuentran vacías por la escasez y el poco poder adquisitivo. Este hecho ha de pesarle al gobierno, esperamos por la rectificación.
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sábado, 14 de junio de 2014
miércoles, 25 de diciembre de 2013
Financiamiento del BCV a PDVSA es uno de los principales causantes de la elevada inflación venezolana
Las necesidades en bolívares de la estatal son atendidas con los préstamos otorgados por el BCV, que a través de una compra de compromisos de deuda a la petrolera (activos internos en moneda local), le entrega la moneda local que terminan en la economía nacional. El financiamiento del Banco Central de Venezuela (BCV) a Pdvsa subió en Bs. 247.418 millones ($40.000 millones) en los últimos 12 meses, y este crecimiento de 151% durante este tiempo influyó directamente en los índices inflacionarios.
Para los economistas, este financiamiento representa dinero inorgánico, pues no hay una contrapartida en dólares que respalde la moneda local impresa. Pero además, se produce otro daño a la economía nacional, ya que se estimula en gran medida la demanda de bienes y servicios, y de dólares también, en un momento en donde la oferta no es suficiente para suplir esas necesidades, lo que provoca presiones en los precios. En efecto, durante el último semestre del año, cuando la inflación se aceleró con más fuerza (después de julio), también se aceleró aún más el crecimiento del financiamiento del BCV a la petrolera; y sólo entre octubre y noviembre se incrementó 49%, según las cifras del ente emisor. “El problema monetario y fiscal que experimenta actualmente la economía venezolana tiene su centro precisamente en el financiamiento del BCV a Pdvsa. Y es lo que nos está llevando a ese 50% de inflación que tenemos actualmente”, explicó Efraín Velásquez, presidente del Consejo Nacional de Economía.
Y es que cuando los fondos entregados a la estatal son posteriormente utilizados para gastos de la petrolera, llegan al torrente de bolívares que circula en la economía nacional. “Cuando el BCV paga más bolívares de los que cobra la base monetaria crece, que es lo ocurre cuando se le entrega dinero a Pdvsa. Luego, al entrar al sistema bancario se convierte en liquidez monetaria. Allí está 70% de crecimiento que hemos tenido en la circulación”, indicó Velásquez. Recuerda además el economista, que cuando ese dinero llega al sistema bancario, se multiplica más esa base monetaria inicial. “Cada bolívar del flujo del BCV, se convierte en tres, luego de pasar a la banca”, señala el experto. En efecto, una de las principales consecuencias de esta situación es una inflación alta, sobre todo cuando además disminuyen las alternativas para adquirir divisa, explica el economista Sergio Arancibia. “Si hay menos acceso a divisas, esa mayor liquidez monetaria se termina manifestando a través de los precios internos”, señala el académico. Fuente: EMEN.
Para los economistas, este financiamiento representa dinero inorgánico, pues no hay una contrapartida en dólares que respalde la moneda local impresa. Pero además, se produce otro daño a la economía nacional, ya que se estimula en gran medida la demanda de bienes y servicios, y de dólares también, en un momento en donde la oferta no es suficiente para suplir esas necesidades, lo que provoca presiones en los precios. En efecto, durante el último semestre del año, cuando la inflación se aceleró con más fuerza (después de julio), también se aceleró aún más el crecimiento del financiamiento del BCV a la petrolera; y sólo entre octubre y noviembre se incrementó 49%, según las cifras del ente emisor. “El problema monetario y fiscal que experimenta actualmente la economía venezolana tiene su centro precisamente en el financiamiento del BCV a Pdvsa. Y es lo que nos está llevando a ese 50% de inflación que tenemos actualmente”, explicó Efraín Velásquez, presidente del Consejo Nacional de Economía.
Y es que cuando los fondos entregados a la estatal son posteriormente utilizados para gastos de la petrolera, llegan al torrente de bolívares que circula en la economía nacional. “Cuando el BCV paga más bolívares de los que cobra la base monetaria crece, que es lo ocurre cuando se le entrega dinero a Pdvsa. Luego, al entrar al sistema bancario se convierte en liquidez monetaria. Allí está 70% de crecimiento que hemos tenido en la circulación”, indicó Velásquez. Recuerda además el economista, que cuando ese dinero llega al sistema bancario, se multiplica más esa base monetaria inicial. “Cada bolívar del flujo del BCV, se convierte en tres, luego de pasar a la banca”, señala el experto. En efecto, una de las principales consecuencias de esta situación es una inflación alta, sobre todo cuando además disminuyen las alternativas para adquirir divisa, explica el economista Sergio Arancibia. “Si hay menos acceso a divisas, esa mayor liquidez monetaria se termina manifestando a través de los precios internos”, señala el académico. Fuente: EMEN.
jueves, 29 de agosto de 2013
Gobierno debe hacer ajustes económicos con urgencia
Pedro Palma afirma que en el Gobierno deberían promover acciones contundentes e inmediatas para corregir los profundos desequilibrios que han sumido a la economía en una estanflación. "Las cosas están en niveles realmente críticos", dice el también profesor del Iesa. Lo único que nos salvaría de inminentes ajustes sería un aumento del petróleo a $150 y $160, dice. "Estamos en una franca estanflación. Estancamiento económico con inflación, con una economía que no está creciendo", dice al aclarar que al contrario de otros colegas no prevé caída de hasta 4,0%. "Pero vio factible entre 0 y menos uno, con inflación cercana a 50%. Eso es una estanflación aquí y en cualquier parte", afirma Palma.
"Los próximos meses van a ser complejos, difíciles", puntualiza al afirmar que inclusive con los actuales precios del petróleo, "lo que viene es una necesidad de atender toda esta serie de desequilibrios en materia fiscal, cambiaria, la alta inflación". Opina que el Gobierno trata de atender la situación, pero postergará las medidas hasta después de las elecciones del 8 de diciembre que son "políticamente muy importantes para ambos bandos". Advierte que "esa postergación lo que va es a hacer que los resultados de 2014 no sean nada fácil", señala al enumerar una serie de propuestas que implicarían desmontar gradualmente el control de cambios, entre otras profundas reformas que en nada se parecerían a las actuales políticas oficiales del chavismo. "Creo que estamos a tiempo si se toma una serie de correctivos, cambios radicales en política económica, con un giro de 180 grados, buscando una disciplina monetaria, fiscal", dice. También postula un cambio de actitud hacia la inversión privada, estímulo a la inversión, que se considere la posibilidad de devolver a sus anteriores dueños empresas estatizadas que hoy son "tremendamente ineficientes en manos del Estado". Recomienda que se desmantelen los "absurdos" controles de precios y de producción y distribución.
Recuerda que cuando fueron desmantelados los controles de cambio de Recadi en el año 89 y de la Otac, en el 96, la unificación del tipo de cambio de acuerdo al paralelo "significó una tremenda devaluación y ajustes de precios descomunales", que elevaron la inflación en el mes del fin del control en 22 puntos porcentuales. Ese tipo de medidas extremas "eliminan la capacidad de compra a los ingresos de los trabajadores", disminuyen el patrimonio a todos los venezolanos; derrumban las ventas de las empresas y elevan sus costos por importaciones, se paralizan los pagos en las cadenas de suministros, los bancos sufren el deterioro de su cartera con un aumento de la morosidad, y el Gobierno tiene que imponer una política monetaria muy restrictiva que dispara las tasas de interés. Fuente: EMEN.
"Los próximos meses van a ser complejos, difíciles", puntualiza al afirmar que inclusive con los actuales precios del petróleo, "lo que viene es una necesidad de atender toda esta serie de desequilibrios en materia fiscal, cambiaria, la alta inflación". Opina que el Gobierno trata de atender la situación, pero postergará las medidas hasta después de las elecciones del 8 de diciembre que son "políticamente muy importantes para ambos bandos". Advierte que "esa postergación lo que va es a hacer que los resultados de 2014 no sean nada fácil", señala al enumerar una serie de propuestas que implicarían desmontar gradualmente el control de cambios, entre otras profundas reformas que en nada se parecerían a las actuales políticas oficiales del chavismo. "Creo que estamos a tiempo si se toma una serie de correctivos, cambios radicales en política económica, con un giro de 180 grados, buscando una disciplina monetaria, fiscal", dice. También postula un cambio de actitud hacia la inversión privada, estímulo a la inversión, que se considere la posibilidad de devolver a sus anteriores dueños empresas estatizadas que hoy son "tremendamente ineficientes en manos del Estado". Recomienda que se desmantelen los "absurdos" controles de precios y de producción y distribución.
Recuerda que cuando fueron desmantelados los controles de cambio de Recadi en el año 89 y de la Otac, en el 96, la unificación del tipo de cambio de acuerdo al paralelo "significó una tremenda devaluación y ajustes de precios descomunales", que elevaron la inflación en el mes del fin del control en 22 puntos porcentuales. Ese tipo de medidas extremas "eliminan la capacidad de compra a los ingresos de los trabajadores", disminuyen el patrimonio a todos los venezolanos; derrumban las ventas de las empresas y elevan sus costos por importaciones, se paralizan los pagos en las cadenas de suministros, los bancos sufren el deterioro de su cartera con un aumento de la morosidad, y el Gobierno tiene que imponer una política monetaria muy restrictiva que dispara las tasas de interés. Fuente: EMEN.
viernes, 23 de agosto de 2013
Altos niveles de inflación en el sector construcción
El alto componente importado de la mayoría de los insumos que requiere el sector construcción hace que sus precios sean más vulnerables a los ajustes en el tipo de cambio y a la falta de divisas. Al cierre de julio, el índice general de precios de los insumos de la construcción al mayor registró un alza de 51,2%, según las cifras del Banco Central de Venezuela (BCV). Ese mes, los precios de estos productos tuvieron una variación de 2,2% con respecto a junio. De los 21 insumos que componen el índice del BCV, los recubrimientos para pisos, paredes y techos (98%); los sistemas hidroneumáticos (96,2%); los productos de arcilla (80,3%) y los artefactos sanitarios y accesorios (78,8%) son los que más se incrementaron en los últimos doce meses. Sólo en julio, los precios de los recubrimientos subieron 21% y los de los productos de arcilla lo hicieron en 16,1%.
Oscar Gómez, presidente de la Cámara de la Construcción del estado Bolívar, explicó que los recubrimientos, como el porcelanato o las baldosas de cerámica, y los sistemas hidroneumáticos tienen un gran componente importado, por lo que sus precios se ven afectados por la falta de divisas oficiales a través de Cadivi y ahora del Sicad. "Si no hay dólares oportunamente, muchos se ven obligados a irse a una tasa paralela", señaló. La situación se repite con productos como los sanitarios y de plomería, que en un año subieron 77%. El constructor señaló que sin un suministro adecuado de dólares, el sector primario no se normalizará y los que producen aguas abajo el resto de los insumos deberán hacer incrementos sustanciosos de precios.
Fernando Goyenechea, presidente de la Cámara de Industriales y Mineros de Guayana, calcula que las empresas básicas están trabajando a 30% promedio de su capacidad. Por tal razón, el gremio de la construcción lamenta no haber sido autorizado para traer el componente de materias primas que no pueden atender las empresas estatales actualmente, ni haber sido convocado para las subastas del Sicad. "Cerca de 93% del hierro y el acero que se produce en el país se está destinando a la Gran Misión Vivienda, por lo que a los privados nos queda apenas un 7%. Si nos abren el mercado y nos dejan participar en el Sicad, nuestra situación mejorará notablemente", explicó Gómez. Recubrimientos de fachadas exteriores de edificios son otros de los productos que podrían traer a través del Sicad los constructores privados, cuyas obras muchas veces deben paralizarse o tardan más en culminarse por la falta de materiales. El hecho de que productos regulados como el acero y el cemento se destinen principalmente a la Misión Vivienda también genera que los privados deban pagar más para acceder a estos. "En Bolívar, el cemento está sobre los Bs. 100 el saco y hay un sitio donde lo venden hasta en Bs. 150".
Oscar Gómez, presidente de la Cámara de la Construcción del estado Bolívar, explicó que los recubrimientos, como el porcelanato o las baldosas de cerámica, y los sistemas hidroneumáticos tienen un gran componente importado, por lo que sus precios se ven afectados por la falta de divisas oficiales a través de Cadivi y ahora del Sicad. "Si no hay dólares oportunamente, muchos se ven obligados a irse a una tasa paralela", señaló. La situación se repite con productos como los sanitarios y de plomería, que en un año subieron 77%. El constructor señaló que sin un suministro adecuado de dólares, el sector primario no se normalizará y los que producen aguas abajo el resto de los insumos deberán hacer incrementos sustanciosos de precios.
Fernando Goyenechea, presidente de la Cámara de Industriales y Mineros de Guayana, calcula que las empresas básicas están trabajando a 30% promedio de su capacidad. Por tal razón, el gremio de la construcción lamenta no haber sido autorizado para traer el componente de materias primas que no pueden atender las empresas estatales actualmente, ni haber sido convocado para las subastas del Sicad. "Cerca de 93% del hierro y el acero que se produce en el país se está destinando a la Gran Misión Vivienda, por lo que a los privados nos queda apenas un 7%. Si nos abren el mercado y nos dejan participar en el Sicad, nuestra situación mejorará notablemente", explicó Gómez. Recubrimientos de fachadas exteriores de edificios son otros de los productos que podrían traer a través del Sicad los constructores privados, cuyas obras muchas veces deben paralizarse o tardan más en culminarse por la falta de materiales. El hecho de que productos regulados como el acero y el cemento se destinen principalmente a la Misión Vivienda también genera que los privados deban pagar más para acceder a estos. "En Bolívar, el cemento está sobre los Bs. 100 el saco y hay un sitio donde lo venden hasta en Bs. 150".
martes, 18 de junio de 2013
Como protegerse de la elevada inflación en Venezuela
Para resguardar el dinero ante la acelerada alza de los precios, la recomendación es adquirir bienes duraderos, evitando así comprar posteriormente a un precio mayor, y a la vez previniendo que el presupuesto actual se desvalorice con la inflación. Y para esta estrategia uno de los mejores aliados es el financiamiento bancario, sobre todo los préstamos personales que en este momento se otorgan con tasas bajas por las promociones adaptadas por los bancos en búsqueda de mayor demanda crediticia. De hecho, la solicitud de este tipo de crédito personal puede ser usada para pagar la deuda acumulada en la tarjeta de crédito. Explica Cáribas que a través de este tipo de financiamiento se cancelarán tasas bajas por tres meses, posiblemente entre 15% y 20%; después se ajustan a la tasa regular para estos créditos, que es de 24%, pero sigue siendo menor a la aplicada en las tarjetas de crédito, la cual está en 29%.
En tiempos de alta inflación, como los actuales, hay que usar la tarjeta de crédito con cautela y conocimiento, indica Alejandro Cáribas. Señala que en caso de no poseer el efectivo, y necesitar adquirir cualquier bien, es recomendable usar el plástico para realizar esta compra. Explica que el interés de 29% anual de la tarjeta de crédito, se traduce en un 2,5% mensual en promedio, es decir, un porcentaje menor que los índices de inflación que se registran actualmente en Venezuela. "Es preferible endeudarse hoy a 2,5%, que pagar un bien que me saldrá posiblemente entre 4% y 6% más caro dentro de un mes", señala Cáribas.
Sin embargo, señala que si se cuenta con el efectivo, es más recomendable pagar el producto con el dinero y no subir la deuda que ya se tenga en el plástico. De hecho, si se tiene deuda vieja en la tarjeta de crédito, el analista financiero indica que es preferible mantener ese monto acumulado, pagando poco a poco lo que permita el presupuesto (y manteniendo al día los pagos mínimos), y realizar las otras cancelaciones necesarias con el efectivo. "Si se tiene el dinero es mejor pagar con eso, porque se está deteriorando cada día", agregó. Y aclaró que antes de solicitar cualquier tipo de crédito, hay que tener presente siempre la capacidad real de endeudamiento, la cual se calcula como el 30% máximo de los ingresos que se perciban.
En tiempos de alta inflación, como los actuales, hay que usar la tarjeta de crédito con cautela y conocimiento, indica Alejandro Cáribas. Señala que en caso de no poseer el efectivo, y necesitar adquirir cualquier bien, es recomendable usar el plástico para realizar esta compra. Explica que el interés de 29% anual de la tarjeta de crédito, se traduce en un 2,5% mensual en promedio, es decir, un porcentaje menor que los índices de inflación que se registran actualmente en Venezuela. "Es preferible endeudarse hoy a 2,5%, que pagar un bien que me saldrá posiblemente entre 4% y 6% más caro dentro de un mes", señala Cáribas.
Sin embargo, señala que si se cuenta con el efectivo, es más recomendable pagar el producto con el dinero y no subir la deuda que ya se tenga en el plástico. De hecho, si se tiene deuda vieja en la tarjeta de crédito, el analista financiero indica que es preferible mantener ese monto acumulado, pagando poco a poco lo que permita el presupuesto (y manteniendo al día los pagos mínimos), y realizar las otras cancelaciones necesarias con el efectivo. "Si se tiene el dinero es mejor pagar con eso, porque se está deteriorando cada día", agregó. Y aclaró que antes de solicitar cualquier tipo de crédito, hay que tener presente siempre la capacidad real de endeudamiento, la cual se calcula como el 30% máximo de los ingresos que se perciban.
martes, 11 de junio de 2013
Inflación incontenible en Venezuela
Casi dos décadas han pasado desde que la inflación en Venezuela no registraba una elevada tasa mensual. El reciente resultado de este indicador no solo echa por tierra la meta oficial presupuestada para este año, sino que la duplicará de seguir la tendencia registrada en mayo. El Banco Central de Venezuela (BCV) y el Instituto Nacional de Estadística (INE) informaron que los precios aumentaron 6,1% durante el quinto mes del año, lo que se traduce en la segunda alza más alta desde junio de 1996, cuando el Índice de Precios al Consumidor del área metropolitana de Caracas alcanzó 7,12%.
Exactamente hace 17 años, durante el gobierno de Rafael Caldera, tras la crisis financiera se trastocaron los indicadores macroeconómicos. Ese mismo año, esa administración firmó con el Fondo Monetario Internacional la Agenda Venezuela. A partir de esta fecha la inflación fue desacelerándose, pero fluctuando entre un mínimo de 0,8% (abril de 2011) y un máximo de 5,2% (abril de 2010). Las presiones inflacionarias han sido el talón de Aquiles del gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez y ahora de Nicolás Maduro. El ministro de Finanzas, Nelson Merentes, ha señalado que se debe "trabajar muy duro" para conseguir una tasa de inflación de un dígito a mediano plazo, pero ahora se deberán concentrar todos los esfuerzos para contener el alza sostenida de los precios.
De acuerdo con la información oficial, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (Inpc) registró una variación anualizada (mayo 2012-mayo 2013) de 35,2%, mientras que la tasa acumulada en los cinco meses de este año cerró en 19,4%. Este último dato se aleja de la meta anual establecida en la Ley de Presupuesto de entre 14% y 16%. Desde que se implementó el Índice Nacional de Precios al Consumidor, en enero de 2008, con la aplicación de la reconversión monetaria, la variación anualizada de mayo de 2013 se coloca como la más alta. Le sigue la registrada hace cinco años de 30,9%. Analistas económicos han destacado que la política económica ejecutada en los últimos años ha contribuido a generar las distorsiones que se observan actualmente en el mercado interno. No obstante, el resultado del mes pasado parece revelar el desbordamiento de este indicador. Esta situación se evidencia en la variación del grupo de Alimentos y bebidas no alcohólicas, la cual cerró mayo en 10% (la más alta de todos los rubros que se miden en el índice), lo que se traduce en una inflación acumulada de 28,7% y un anualizada de 48,1%. El director de Datanálisis, Luis Vicente León, sostiene que el hecho de que se haya agudizado el desabastecimiento en los últimos meses generó mayores presiones en los precios. Recordó que a partir del 1° de mayo se elevaron los costos laborales en alrededor de 50% producto de la entrada en vigencia de las nuevas normas, lo que incidió también en el resultado. León resalta que existen tres aspectos fundamentales a mejorar para contener el alza de la inflación: la asignación de divisas (adopción de un sistema paralelo e incluso la despenalización en este mercado), reconocer o sincerar los precios de los bienes "para rescatar el equilibrio" y buscar mecanismos de concertación con el sector privado para poner a operar las plantas y recuperar la producción. Fuente: EMEN.
Exactamente hace 17 años, durante el gobierno de Rafael Caldera, tras la crisis financiera se trastocaron los indicadores macroeconómicos. Ese mismo año, esa administración firmó con el Fondo Monetario Internacional la Agenda Venezuela. A partir de esta fecha la inflación fue desacelerándose, pero fluctuando entre un mínimo de 0,8% (abril de 2011) y un máximo de 5,2% (abril de 2010). Las presiones inflacionarias han sido el talón de Aquiles del gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez y ahora de Nicolás Maduro. El ministro de Finanzas, Nelson Merentes, ha señalado que se debe "trabajar muy duro" para conseguir una tasa de inflación de un dígito a mediano plazo, pero ahora se deberán concentrar todos los esfuerzos para contener el alza sostenida de los precios.
De acuerdo con la información oficial, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (Inpc) registró una variación anualizada (mayo 2012-mayo 2013) de 35,2%, mientras que la tasa acumulada en los cinco meses de este año cerró en 19,4%. Este último dato se aleja de la meta anual establecida en la Ley de Presupuesto de entre 14% y 16%. Desde que se implementó el Índice Nacional de Precios al Consumidor, en enero de 2008, con la aplicación de la reconversión monetaria, la variación anualizada de mayo de 2013 se coloca como la más alta. Le sigue la registrada hace cinco años de 30,9%. Analistas económicos han destacado que la política económica ejecutada en los últimos años ha contribuido a generar las distorsiones que se observan actualmente en el mercado interno. No obstante, el resultado del mes pasado parece revelar el desbordamiento de este indicador. Esta situación se evidencia en la variación del grupo de Alimentos y bebidas no alcohólicas, la cual cerró mayo en 10% (la más alta de todos los rubros que se miden en el índice), lo que se traduce en una inflación acumulada de 28,7% y un anualizada de 48,1%. El director de Datanálisis, Luis Vicente León, sostiene que el hecho de que se haya agudizado el desabastecimiento en los últimos meses generó mayores presiones en los precios. Recordó que a partir del 1° de mayo se elevaron los costos laborales en alrededor de 50% producto de la entrada en vigencia de las nuevas normas, lo que incidió también en el resultado. León resalta que existen tres aspectos fundamentales a mejorar para contener el alza de la inflación: la asignación de divisas (adopción de un sistema paralelo e incluso la despenalización en este mercado), reconocer o sincerar los precios de los bienes "para rescatar el equilibrio" y buscar mecanismos de concertación con el sector privado para poner a operar las plantas y recuperar la producción. Fuente: EMEN.
lunes, 4 de marzo de 2013
Es buen negocio comprar bienes
¿Cómo les fue a quienes decidieron en enero de 2008 comprar un carro o adquirir una vivienda?. Se puede hacer una comparación del valor que ganaron sus bienes en los 5 años comprendidos entre 2008 y 2013 con la inflación durante ese mismo lapso, medida como Índice Nacional de Precios al Consumidor, que da el BCV. Tomando como base diciembre de 2007, el índice mencionado es 319, es decir, 2,19 veces mayor en diciembre de 2012 que en 2007. Al comparar este valor 2,19 con los valores que arrojan los precios anunciados en los avisos clasificados de autos sólo en el caso del Corsa, el valor se incrementó un poco menos que la inflación, 2,00 veces (o 200% de incremento).
Pero en los demás, los compradores de autos le ganaron a la inflación, esto es: 3,2 veces o 320% el corolla 2001. El Aveo fue 2,3 veces más o 230% y la Blazer 2,2 veces o 220% de aumento. Cabe destacar que este tipo de bienes, los autos, se deprecian rápidamente con el uso, por esto la comparación con la inflación es más favorable a los compradores.
Esto ocurre mucho más en el caso de los apartamentos, que tienen baja depreciación. Se intentó hacer un estudio comparativo con los avisos de alquileres de viviendas en Caracas. Pero hubo problemas. Los precios de alquiler de viviendas a través de los clasificados no reflejan la realidad, según revela el Cendas. En el arqueo hemerográfico se constató que en enero de 2008 aparecían entre 14 y 22 avisos diarios alquilando apartamentos en Caracas. Para este año solo aparecieron entre 8 y 11 avisos clasificados con el mismo fin. Su director, Oscar Meza, explica que con las medidas de control adoptadas legalmente sobre este renglón de alquileres "tenemos dificultades para medir el rubro". La oferta en alquiler prácticamente desapareció, la mayoría de los arreglos se hacen informalmente, no se puede uno guiar por avisos clasificados", dice Meza. Fuente: EMEN.
Pero en los demás, los compradores de autos le ganaron a la inflación, esto es: 3,2 veces o 320% el corolla 2001. El Aveo fue 2,3 veces más o 230% y la Blazer 2,2 veces o 220% de aumento. Cabe destacar que este tipo de bienes, los autos, se deprecian rápidamente con el uso, por esto la comparación con la inflación es más favorable a los compradores.
Esto ocurre mucho más en el caso de los apartamentos, que tienen baja depreciación. Se intentó hacer un estudio comparativo con los avisos de alquileres de viviendas en Caracas. Pero hubo problemas. Los precios de alquiler de viviendas a través de los clasificados no reflejan la realidad, según revela el Cendas. En el arqueo hemerográfico se constató que en enero de 2008 aparecían entre 14 y 22 avisos diarios alquilando apartamentos en Caracas. Para este año solo aparecieron entre 8 y 11 avisos clasificados con el mismo fin. Su director, Oscar Meza, explica que con las medidas de control adoptadas legalmente sobre este renglón de alquileres "tenemos dificultades para medir el rubro". La oferta en alquiler prácticamente desapareció, la mayoría de los arreglos se hacen informalmente, no se puede uno guiar por avisos clasificados", dice Meza. Fuente: EMEN.
lunes, 15 de octubre de 2012
Crece la inflación en Venezuela
Expansión de la liquidez, crecimiento del crédito y la entrada
en vigencia del aumento del salario mínimo en septiembre, están entre las
principales causas por las que los precios crecieron en ese mes 1,6%, según el
reporte del Banco Central de Venezuela (BCV). Esta variación es la misma que se
reportó en septiembre del año pasado. Pese a esa subida, la inflación se
mantiene entre los estándares previstos por el gobierno, e incluso es muy
probable que el alza de los precios para este año esté por debajo de la nueva
meta trazada por el Ejecutivo (19,5%) o cercana a ese porcentaje. La inflación
acumulada hasta septiembre está en 11,5% y la anualizada de los últimos doce
meses se ubicó en 18%.
"Lo que está presionando es la expansión del gasto y
de la liquidez y del crédito. Esto ha sido muy significativo, estimulando e
impactando en la demanda", señaló Luis Zambrano Sequin, vicepresidente de la
Academia Nacional de Ciencias Económicas. Sólo durante el mes de septiembre
la liquidez monetaria creció 4,3% según los números registrados por el ente
emisor. Esto se traduce en unos 24.204 millones de bolívares más que están
circulando en la calle.
Según Zambrano, en este último trimestre muchos productores
estarán esperando un ajuste en varios de los rubros controlados en donde no se
han efectuado correcciones de precios durante este año. "Es probable que hasta
diciembre se acelere la tasa de inflación en relación a los meses anteriores",
puntualizó. Lo cierto es que los consumidores ven con preocupación el fuerte incremento que están experimentando los productos y bienes de distintos rubros, por lo que con la alta liquidez han salido a comprar bienes como equipos electrónicos y regalos para la época de navidad.
martes, 14 de agosto de 2012
Causas de la baja de la inflación en Venezuela
La redistribución en las aprobaciones de divisas, favoreciendo
sobre todo al sector de alimentos, ha sido una de las estrategias con las que el
Gobierno ha logrado reflejar menores índices inflacionarios este año. Con
más divisas entregadas por Cadivi para la compra de comida en el exterior,
creció la cantidad de alimentos que ingresan al país a precio de dólar oficial,
lo que repercute directamente en los precios finales de estos productos.
En efecto, la inflación de 1% en julio mostró un
descenso con respecto al mes anterior (en junio fue de 1,4%), y el acumulado del
año, que está en 8,6%, es casi la mitad del que se sumaba en el mismo período
del año pasado.
"Como se ha afectado a la agroindustria, una de las cosas
que se tiene que hacer es importar masivamente, y esto, o se hace con dólares
baratos, o simplemente hay que permitir precios más altos", señala el economista Pedro Palma.
Pero además el economista
suma otros elementos; indica que todavía la Ley de Costos y Precios Justos está
influyendo en el control del alza de los precios; sumado a un retraso en el
ajuste que hay que realizar en varios rubros, como por ejemplo la revisión que
se espera para la harina precocida de maíz y las pastas. Por lo que, para el
experto, el alza de los precios podría dispararse nuevamente después de octubre,
que será hasta cuando el Gobierno retrase el ajuste de precios en varios
sectores.
Sin
embargo, para el economista Blagdimir Labrador, el alza de los precios
continuará controlada en el país, y la tendencia seguirá reflejando caída, como
lo ha mostrado el Banco Central de Venezuela (BCV) en sus números. "La
inflación está cayendo por las políticas aplicadas por el Gobierno, no porque
exista alguna represión", aseguró el experto. Indicó que estos resultados se
están dando debido a tres elementos: la estabilidad cambiaria, control de
precios y la Ley de Costos y Precios Justos. "Hemos logrado estos resultados
en la inflación, regularizando muchos rubros donde había especulación. En
Venezuela siempre ha existido un culto a las altas ganancias", agregó el
dirigente del Psuv. La tendencia a disminuir
que está mostrando la inflación no concuerda con el alza de la liquidez que hay
en la economía venezolana, estima Pedro Palma. Recuerda que en un año, la
oferta monetaria ha subido en poco más de 50% en términos nominales, y alrededor
de 30% en términos reales. Ante un escenario así, la inflación suele subir. Pero
este año eso no ha sucedido. Según explica Palma, el
comportamiento de las ventas, cohibió aumentos de precio en el comercio. "El
consumo privado no creció tanto como se esperaba, aumentó, pero no de forma
importante, incluso hay empresarios que hablan de caída en sus volúmenes de
venta", señaló el economista.
Fuente: EMEN.
miércoles, 27 de junio de 2012
Programa económico de Capriles Radonski
La tesis del programa de gobierno de Capriles Radonski parte
por considerar que desde mediados de los años 70 el modelo rentista petrolero ha
venido colapsando y ese colapso se expresa en una caída del ingreso por
habitante, y en términos más simples, en el deterioro de la calidad de vida de
los venezolanos. Aunado a ello, una persistente inflación se ha incrustado
en la economía, haciendo languidecer los salarios reales y restándole
competitividad. La economía se ha hecho peligrosamente más dependiente de los
precios del petróleo. Todos esos males heredados se han profundizando durante la
gestión de Hugo Chávez, quien prisionero de una ideología fracasada, ha
desperdiciado una oportunidad única de haber disfrutado del auge más intenso y
sostenido de los precios petroleros en la historia de Venezuela. Entre 1999 y
2011 el ingreso real por habitante de los venezolanos apenas aumentó a un ritmo
cercano a 1,2% anual, muy por debajo de los países de América Latina que no han
percibido una décima parte de los ingresos de Venezuela. En lo relativo a la
tasa de inflación, detenta el gobierno de Chávez un récord latinoamericano con
una inflación anual promedio superior a 25%. Pero no solo eso, durante su
gestión se ha acentuado el carácter mono exportador y casi mono productor de la
economía, conjuntamente con un crecimiento explosivo del endeudamiento público
consolidado que de US$ 27.000 millones (28% del PIB) en 1998, ha saltado en 2012
a un estimado de US$ 180.000 millones (52% del PIB).
El programa de gobierno de Capriles
Radonski plantea revertir esta situación y ubicar a la economía nacional en una
senda de crecimiento sostenido y con equidad. Para ello, el Estado debe
enfocarse en la provisión de bienes públicos de calidad, fortalecer su alianza
con el sector privado y procurar un manejo eficiente y transparente de la
hacienda pública. A partir de aquí se diseña una política petrolera encaminada a
favorecer el óptimo aprovechamiento de nuestra riqueza petrolera, elevar la
capacidad productiva de la industria y promover la inversión pública y privada,
nacional e internacional; abriendo oportunidades para la participación de los
venezolanos y sus ahorros en nuestra principal industria. En lo relativo a
la política fiscal, la orientación consiste en administrar los recursos públicos
de manera sostenible, eficiente, contra cíclica y transparente con el objeto de
favorecer un modelo de desarrollo incluyente y creador de riqueza. Ello se
traduce en lograr una gestión fiscal sostenible, mejorar la idoneidad y la
eficiencia del gasto, transitar de la prociclicidad a la contraciclicidad del
gasto, hacer transparente las cuentas públicas y en armonizar la política fiscal
con el resto de las políticas macroeconómicas. Pero la política fiscal
siempre debe guardar correspondencia con las políticas monetaria y cambiaria.
Así, el objetivo estratégico de la política monetaria y cambiaria es contribuir
a bajar gradual y sostenidamente la tasa de inflación y apoyar el aumento de la
producción nacional. Se propone Capriles Radonski bajar a un dígito la tasa de
inflación en un lapso de seis años. Y tiene que ser progresiva la reducción de
la inflación para evitar un ajuste recesivo que contraiga la demanda agregada y
disminuya el ingreso real. La política monetaria se basará en un programa
monetario articulado con el plan fiscal, en el respeto a la autonomía del Banco
Central de Venezuela y en minimizar el financiamiento monetario del déficit del
gobierno.
Por su parte, la política cambiaria se orienta claramente a la
unificación del tipo de cambio, igualmente de forma paulatina, para evitar la
acumulación de distorsiones y cortar en seco la gigantesca corrupción en la
asignación discrecional de divisas a las tasas preferenciales. El tipo de cambio
procurará mantener la competitividad de la economía y evitar así la aberración
que significa el uso del tipo de cambio como instrumento de destrucción de los
sectores agrícola e industrial. A diferencia de Chávez, plantea Capriles
Radonski una política industrial dirigida a promover la diversificación de la
economía y el fortalecimiento de la capacidad exportadora. Esto implica impulsar
las industrias generadoras de valor agregado y volcadas a la exportación,
incentivar la inversión directa, nacional o extranjera en los mercados de bienes
y servicios, y en los sectores con ventajas reveladas, apoyar los procesos de
innovación tecnológica de la industrialización de bienes y servicios y
establecer procesos transparentes de consulta con los sectores productivos.
Fuente: EMEN.
viernes, 20 de abril de 2012
Venezuela requiere mayor producción para evitar incrementos en el nivel de inflación
El aumento del salario mínimo no influye directamente en la liquidez monetaria, pero sí lo hará en las nóminas de las empresas. Y si el impacto de ese incremento conlleva a que las compañías soliciten más créditos, la medida sí se reflejaría en una mayor circulación de bolívares en la calle. Sin embargo, expertos creen que ese efecto quedará diluido ante el alza de la liquidez que se registra desde el último trimestre del año pasado.
El analista financiero Henkel García explica que cuando sube el salario mínimo las empresas suelen aumentar sus pasivos con las entidades bancarias y eso puede expandir la liquidez. "Las empresas tienen una estructura de pasivos a corto plazo para sus gastos corrientes, eso puede mantenerse a lo largo del tiempo, dependiendo del aumento de los gastos", indica. De hecho, el economista Pedro Palma reitera que si se aumenta el salario mínimo y las empresas buscan más crédito por mayores compromisos laborales, ese incremento en la demanda de préstamos se sentiría en la liquidez. "Cuando se presta mucho dinero, hay un efecto de expansión de depósitos y por tanto también de la oferta monetaria", explica. Recuerda Palma que de los depósitos del público, la entidad bancaria solo debe resguardar por encaje legal, en el Banco Central de Venezuela (BCV), 14% de las captaciones, mientras que el resto es para otorgar préstamos, de manera que así se genera aún más circulación de dinero.
Sin embargo, para Henkel García, director de la firma Econométrica, es probable que en este momento ese apoyo crediticio que busquen las empresas por el aumento en la carga salarial quedará disimulado por la liquidez monetaria que se contabiliza actualmente. Según el BCV, el indicador estaba a finales de marzo en Bs. 467.721 millones. "Con el aumento de la liquidez que hemos tenido, ese efecto de reacomodo de pasivos corrientes de las empresas puede que no tenga un efecto significativo en la circulación actual", señaló. Para el analista financiero, la consecuencia más grave que tendrá en la economía este incremento del salario mínimo será en la inflación. "Si se aumenta el sueldo mínimo sin que suba la productividad en el país, se elevarán los precios; pues implica más dinero en la calle que no está respaldado en productos", afirmó.
El analista financiero Henkel García explica que cuando sube el salario mínimo las empresas suelen aumentar sus pasivos con las entidades bancarias y eso puede expandir la liquidez. "Las empresas tienen una estructura de pasivos a corto plazo para sus gastos corrientes, eso puede mantenerse a lo largo del tiempo, dependiendo del aumento de los gastos", indica. De hecho, el economista Pedro Palma reitera que si se aumenta el salario mínimo y las empresas buscan más crédito por mayores compromisos laborales, ese incremento en la demanda de préstamos se sentiría en la liquidez. "Cuando se presta mucho dinero, hay un efecto de expansión de depósitos y por tanto también de la oferta monetaria", explica. Recuerda Palma que de los depósitos del público, la entidad bancaria solo debe resguardar por encaje legal, en el Banco Central de Venezuela (BCV), 14% de las captaciones, mientras que el resto es para otorgar préstamos, de manera que así se genera aún más circulación de dinero.
Sin embargo, para Henkel García, director de la firma Econométrica, es probable que en este momento ese apoyo crediticio que busquen las empresas por el aumento en la carga salarial quedará disimulado por la liquidez monetaria que se contabiliza actualmente. Según el BCV, el indicador estaba a finales de marzo en Bs. 467.721 millones. "Con el aumento de la liquidez que hemos tenido, ese efecto de reacomodo de pasivos corrientes de las empresas puede que no tenga un efecto significativo en la circulación actual", señaló. Para el analista financiero, la consecuencia más grave que tendrá en la economía este incremento del salario mínimo será en la inflación. "Si se aumenta el sueldo mínimo sin que suba la productividad en el país, se elevarán los precios; pues implica más dinero en la calle que no está respaldado en productos", afirmó.
martes, 20 de marzo de 2012
Mayor asignación de divisas equivale a una menor inflación
El Gobierno realiza su esfuerzo para incrementar la asignación
de divisas, con la finalidad de mantener el abastecimiento en el mercado
interno, estabilizar la inflación y controlar el dólar paralelo. Cifras
oficiales indican que entre los meses de enero y febrero de este año tanto
Cadivi como el Sitme han autorizado un total de 5.934 millones de dólares, lo
que significa un moderado incremento con respecto al mismo período de 2011.
"El monto total (de los dos meses)
representa 74,9% del total de las aprobaciones", indicó Cadivi.
Para las
importaciones el organismo autorizó $3.280 millones, de los cuales $2.266
millones fueron para importaciones ordinarias, $861 millones para el Convenio
Aladi y $153 millones por convenio del sistema Sucre. El sector alimentos
recibió en el período $1.130 millones, "fue el que recibió más divisas en los
dos primeros meses del año", seguido de salud con $487 millones, automotriz con
$257 millones y comercio con $320 millones. El Sistema de
Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera ha elevado el número de
operaciones durante el período. En los dos primeros meses del año se han
negociado unos $1.556 millones, lo que representa un incremento de 37% con
respecto al mismo lapso de 2011 cuando se autorizaron operaciones por $1.135
millones.
Con los resultados de este año el promedio diario se ubica en
$38,9 millones, casi alcanzando los $40 millones que se propuso como meta el
Banco Central de Venezuela. El presidente del ente emisor, Nelson Merentes,
informó que se trabaja en los mecanismos necesarios que permitan a las personas
naturales tener un mayor acceso al Sitme. Previamente ya las autoridades
monetarias y la banca habían acordado que las personas naturales, especialmente
viajeros, pudieran acceder al sistema, incluso sin haber agotado su cupo Cadivi.
"El Sitme está funcionando de manera adecuada, sin embargo, tenemos
personas, empresas pequeñas y algunos bancos que señalan que debe tener una
distribución distinta para que las personas naturales puedan acceder un poco más
y para que la pequeña y mediana industria también pueda tener mayor contacto. En
todo caso, estamos trabajando para mejorar el sistema", dijo recientemente. Cálculos realizados por la firma Ecoanalítica señalan que en
el mercado paralelo estarían operando entre $18 millones y $25 millones diarios.
Para el año 2009, este mercado llegó a mover un promedio diario de $123
millones, lo que significa una reducción de 79,8%. "A diferencia de lo que
pasaba cuando su existencia era permitida, la tasa negra no ha mostrado gran
volatilidad y se ha mantenido estable. Aunque aquí no podemos reflejar su
cotización, sí podemos decir que desde que se declaró su ilegalidad hasta hoy la
variación ha sido de 10,8%", destacó la firma en un informe.
martes, 10 de enero de 2012
Modificarán nuevamente el Indice de Precios al Consumidor
Modificar nuevamente la ponderación de los rubros que marcan un impacto
significativo en el índice de inflación será la tarea principal del Banco
Central de Venezuela (BCV) durante el año 2012. Grupos como el de alimentos,
restaurantes y hoteles y transporte, que han tenido un aumento sostenido en sus
precios, serán objeto de cambios en la medición que realiza el organismo
conjuntamente con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Analistas
también resaltan que el objetivo del Gobierno será darle un mayor peso a
aquellos productos sujetos a control, de manera de disminuir los resultados del
índice inflacionario.
El propio presidente del ente emisor, Nelson Merentes,
indicó que la inflación está concentrada en los grupos alimentos, restaurantes y
hoteles y transporte. Precisamente el sector alimentos cerró el año 2011 con un
alza acumulada de 33,7%. "Debemos incrementar los niveles de producción de
los rubros alimenticios, de manera de bajar la inflación", reiteró el
funcionario. Según el mensaje de fin de año del presidente del ente emisor,
en 2012 se "ampliará la cobertura del Índice Nacional de Precios al Consumidor e
incluirá una nueva canasta de bienes y servicios, al tiempo que se elaborará una
nueva estructura de ponderaciones".
En el informe se menciona además que la
actuación del instituto emisor en el tema inflacionario "se verá complementada
por la labor que desempeñe la recién creada Superintendencia Nacional de Costos
y Precios y desde el punto de vista interinstitucional por el Comité de
Inflación de un Dígito", sobre el cual no se ofrecieron detalles. A juicio del economista y ex director de Investigación Financiera
del BCV, José Guerra, una nueva medición del índice debe realizarse cuando la
economía o el consumo en la población registren modificaciones, pero "jamás para
manipular el índice" de precios. "Cuando hay cambios es porque se realiza un
estudio de presupuestos familiares y lo que cambia básicamente es la ponderación
y el año base. Pero esto no es un cambio cualquiera o para bajar la inflación,
es un cambio para reflejar una realidad económica diferente", indicó.
Explicó que cuando el año base que se utiliza para realizar la medición de
diferentes indicadores se retrasa con respecto a la inflación es necesario
realizar modificaciones o actualizarlo. Actualmente el año base es 1997. "El
otro cambio es cuando por ejemplo se cuenta con un conjunto de productos nuevos
en el mercado y que representa un alto peso en el consumo, como el caso de la
tecnología". El economista recomendó al BCV hacer un estudio serio para modificar el
índice, de manera de no perder credibilidad.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Fonden nos hace más pobres por la inflación
El presidente Hugo Chávez informó que el nivel
óptimo de las reservas internacionales se estableció en 26.800 millones de
dólares. "Todo lo que está por encima de ese monto será transferido al Fondo
de Desarrollo Nacional (Fonden)", recalcó.
Con este tope que
anunció el mandatario, nuevamente el nivel óptimo de los recursos del Banco
Central de Venezuela (BCV) disminuyó con respecto al de este año cuando se fijó
en $28.000 millones. Las reservas se encuentran hoy en día en $28.029
millones, por lo que el ente emisor debería transferir unos $1.226 millones. De
todas maneras, habrá que esperar cuál será el monto definitivo con el cierre del
ejercicio fiscal de este año.
Durante 2011, el organismo depositó $3.500
millones al Fonden. Con la reforma de la Ley del BCV, se estableció que la
transferencia a este mecanismo de financiamiento deberá realizarse dos veces al
año. Analistas han mostrado preocupación por la caída de las reservas
operativas del BCV a pesar de los altos precios del petróleo. Explican que
con esta nueva transferencia de recursos al Fonden, podrían quedar alrededor de
$2.000 millones. Sostienen los consultados que con el uso del Fonden se ha
creado una especie de presupuesto paralelo con gastos desconocidos y por tanto
también ha incidido negativamente sobre las finanzas públicas de Venezuela,
impactanto especialmente a la tasa de inflación en el país. Lo cierto, es que de usarse estas divisas nuevamente sin que el BCV reciba la contraprestación en Bolívares, se crea el escenario propicio para que la inflación siga en niveles muy altos, afectando el bolsillo de las personas comunes.
Etiquetas:
Fonden,
Inflación,
Reservas internacionales
miércoles, 26 de octubre de 2011
Datos del Presupuesto 2012
"Si estamos observando que el crecimiento económico de 2011
será mayor al 2%, ¿por qué no es posible creer que podemos crecer 5% el próximo
año?". Así respondió el ministro de Planificación y Finanzas, Jorge
Giordani, al ser consultado sobre la meta de crecimiento del Producto Interno
Bruto (PIB) prevista por el Gobierno para 2012. "Si esta economía creció en
el pasado durante 22 trimestres consecutivos y ahora con los grandes programas
como las misiones se van a producir los grandes motores económicos, la
posibilidad de seguir creciendo es posible", afirmó el funcionario al presentar
en la Asamblea Nacional los proyectos de Presupuesto de la Nación y de Ley de
Endeudamiento para el ejercicio fiscal de 2012.
Entre otras de las premisas
presupuestarias, Giordani informó que el tipo de cambio oficial se mantendrá en
4,30 bolívares fuertes por dólar, una tasa de inflación de entre 20% y 22% y un
precio promedio del barril de petróleo de 50 dólares. El presidente del
Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, quien acompañó al ministro Giordani
al Parlamento, también apuesta a un crecimiento económico muy similar al
resultado anual de 2008 (5,3%). Luego de este período, Venezuela inició un
proceso recesivo que la llevó a finalizar el año 2010 con una caída de 5,2%.
"El crecimiento de este año nos hace prever un cálculo de 5% para 2012, la
tendencia es a crecer, a seguir mejorando, el próximo año vamos a tener un mejor
desempeño, lo que hay que hacer es que esa mejora se mantenga", apuntó Merentes.
Con relación a la meta de inflación indicó que las autoridades monetarias y
financieras continuarán esforzándose para disminuir los precios de los bienes y
servicios. "Es posible frenar las presiones inflacionarias. ¿Se puede llegar a
un dígito en la tasa de inflación?, yo creo que sí. Ahora, ¿para el próximo
año?, eso no es posible", resaltó el presidente del ente emisor. El ministro
Giordani también informó que el Presupuesto para 2012 se estableció en 297.836
millones de bolívares fuertes, lo que resulta un aumento de 45,8% del gasto
inicial para el ejercicio fiscal de 2011. De ese monto, 22,8% provendrán de
ingresos petroleros (Bs.F. 67.813 millones); un 55,4% se obtendrán por vía de
recaudación interna por impuestos (Bs.F. 164.872 millones) y 21,8% a través de
endeudamiento (Bs.F. 64.771 millones).
domingo, 4 de septiembre de 2011
Gobierno venezolano crea las condiciones para una nueva devaluación monetaria
El Banco Central de Venezuela (BCV) se verá obligado a aplicar una devaluación de la moneda para ajustar sus estados financieros, afirmaron economistas. Esta medida corresponde a tres razones: primero al traspaso de divisas al Fondo de Desarrollo Nacional; segundo, a las bajas reservas operativas que rondan los $6.000 millones; y tercero, a la alta inflación (27% anual). "Las reservas internacionales no cubren la emisión monetaria (bolívares), razón suficiente para hacer una nueva devaluación", aseguró el analista Jesús Rojas, durante el foro "Qué hay detrás del manejo de las reservas internacionales".
Explicó que hay una inflación vinculada directamente a las modificaciones que se hicieron a la Ley del BCV en julio de 2005, año en el que se creó el Fonden. "Los activos en divisas caen porque son traspasados al Fonden. El BCV lo registra (la inyección de dinero al fondo) como cuentas por cobrar, pero jamás se van a cobrar", señaló el economista Ángel García Banchs. Explicó que ese flujo de divisas al Fonden representa pérdidas, las cuales tendrían que compensarse. Para ello -indicó Banchs- tendría que devaluarse la moneda de forma paulatina. Según los analistas, las pérdidas del BCV alcanzarían 49.900 millones de bolívares fuertes, si los traslados al Fonden se registraran en el balance del organismo. Por su parte, Banchs considera que si el Fonden entregara bolívares al BCV, al ser un organismo comprador de dólares, entonces el ajuste entre pasivos y activos no representaría pérdidas.
El economista José Guerra explicó que el BCV aplica una política inflacionaria. "Significa inflar la economía, emitiendo dinero sin respaldo. Esto se ha acentuado desde que se creó el Fonden". Argumentó que el ente emisor sigue un "ciclo devaluación-inflación". Ello se traduce en que el BCV incrementa la cantidad de bolívares en la economía y "cobra impuesto inflacionario", que a la vez aumenta el tipo de cambio, lo que trae como consecuencia la devaluación de la moneda. "Y no saldrá de ese círculo, porque le pusieron un techo a las reservas (de 27.000 millones de dólares). Siempre habrá más bolívares que dólares", dijo Guerra. "Estamos moviendo reservas a ver si conseguimos préstamos. Tenemos los créditos utilizados casi al máximo. Pero si el precio del petróleo no sube tanto como la inflación, entonces no se podría postergar el ajuste después de las elecciones presidenciales de 2012", apuntó Banchs. Otra salida del Gobierno para no devaluar, sería -a juicio de Banchs- restringir la entrega de divisas. Pero, ante esta posibilidad, enfatizó que "si no devaluamos, vendrá la escasez", ya que el Gobierno no podrá importar rubros alimenticios en la misma proporción en que lo ha hecho en los últimos años.
Explicó que hay una inflación vinculada directamente a las modificaciones que se hicieron a la Ley del BCV en julio de 2005, año en el que se creó el Fonden. "Los activos en divisas caen porque son traspasados al Fonden. El BCV lo registra (la inyección de dinero al fondo) como cuentas por cobrar, pero jamás se van a cobrar", señaló el economista Ángel García Banchs. Explicó que ese flujo de divisas al Fonden representa pérdidas, las cuales tendrían que compensarse. Para ello -indicó Banchs- tendría que devaluarse la moneda de forma paulatina. Según los analistas, las pérdidas del BCV alcanzarían 49.900 millones de bolívares fuertes, si los traslados al Fonden se registraran en el balance del organismo. Por su parte, Banchs considera que si el Fonden entregara bolívares al BCV, al ser un organismo comprador de dólares, entonces el ajuste entre pasivos y activos no representaría pérdidas.
El economista José Guerra explicó que el BCV aplica una política inflacionaria. "Significa inflar la economía, emitiendo dinero sin respaldo. Esto se ha acentuado desde que se creó el Fonden". Argumentó que el ente emisor sigue un "ciclo devaluación-inflación". Ello se traduce en que el BCV incrementa la cantidad de bolívares en la economía y "cobra impuesto inflacionario", que a la vez aumenta el tipo de cambio, lo que trae como consecuencia la devaluación de la moneda. "Y no saldrá de ese círculo, porque le pusieron un techo a las reservas (de 27.000 millones de dólares). Siempre habrá más bolívares que dólares", dijo Guerra. "Estamos moviendo reservas a ver si conseguimos préstamos. Tenemos los créditos utilizados casi al máximo. Pero si el precio del petróleo no sube tanto como la inflación, entonces no se podría postergar el ajuste después de las elecciones presidenciales de 2012", apuntó Banchs. Otra salida del Gobierno para no devaluar, sería -a juicio de Banchs- restringir la entrega de divisas. Pero, ante esta posibilidad, enfatizó que "si no devaluamos, vendrá la escasez", ya que el Gobierno no podrá importar rubros alimenticios en la misma proporción en que lo ha hecho en los últimos años.
miércoles, 13 de julio de 2011
Inflación sube a paso de vencedores
La inflación en el mes de junio repuntó a 2,5% tal y como se esperaba luego de la autorización por parte del Ejecutivo de los aumentos de algunos rubros alimenticios sujetos a control y de los pasajes o tarifas del transporte público. Con este resultado, la tasa de inflación en el último año se coloca en 23,6%.
El Banco Central de Venezuela (BCV) y el Instituto Nacional de Estadística (INE) informaron que los precios de los distintos bienes y servicios aumentaron 13% durante los seis primeros meses del año, "muy por debajo de la observada en el mismo período de 2010 de 16,3%". No obstante, analistas consultados insisten en que las presiones inflacionarias en el mercado interno continúan siendo altas en comparación con países con economías similares a la venezolana. Por lo que advierten que las autoridades monetarias y financieras no podrán alcanzar el objetivo propuesto y prevén que la inflación finalice 2011 entre 25% y 30%.
En el informe del BCV se indica que la tasa del Indice Nacional de Precios al Consumidor (Inpc) en junio de 2,5% fue similar a la de mayo, pero muy superior al resultado de junio de 2010 cuando finalizó en 1,8%. Aumentos de precios autorizados por el Gobierno para aceite comestible, azúcar, carne de res, leche en polvo, pan, pastas alimenticias, arroz y soya; asimismo, las tarifas del Metro influyeron en los resultados inflacionarios. La oferta de rubros alimenticios continúa siendo baja en el mercado interno, así como la diversidad de productos existentes en los anaqueles de los supermercados del país. Esta apreciación es avalada por el Banco Central de Venezuela en un comunicado en el que informa que el índice de escasez subió de 11,7% en mayo a 12,1% en junio.
El Banco Central de Venezuela (BCV) y el Instituto Nacional de Estadística (INE) informaron que los precios de los distintos bienes y servicios aumentaron 13% durante los seis primeros meses del año, "muy por debajo de la observada en el mismo período de 2010 de 16,3%". No obstante, analistas consultados insisten en que las presiones inflacionarias en el mercado interno continúan siendo altas en comparación con países con economías similares a la venezolana. Por lo que advierten que las autoridades monetarias y financieras no podrán alcanzar el objetivo propuesto y prevén que la inflación finalice 2011 entre 25% y 30%.
En el informe del BCV se indica que la tasa del Indice Nacional de Precios al Consumidor (Inpc) en junio de 2,5% fue similar a la de mayo, pero muy superior al resultado de junio de 2010 cuando finalizó en 1,8%. Aumentos de precios autorizados por el Gobierno para aceite comestible, azúcar, carne de res, leche en polvo, pan, pastas alimenticias, arroz y soya; asimismo, las tarifas del Metro influyeron en los resultados inflacionarios. La oferta de rubros alimenticios continúa siendo baja en el mercado interno, así como la diversidad de productos existentes en los anaqueles de los supermercados del país. Esta apreciación es avalada por el Banco Central de Venezuela en un comunicado en el que informa que el índice de escasez subió de 11,7% en mayo a 12,1% en junio.
miércoles, 27 de abril de 2011
Gobierno venezolano no ahorra sino que aumenta el gasto
La inflación es uno de los principales problemas de la economía venezolana, y entre los expertos se debaten si calificarla de estructural o como producto de la inercia. Analistas destacan que el alza persistente de los precios que se observa en el país desde hace años es el resultado de medidas gubernamentales inconvenientes. Pero en los últimos tiempos, esta presión alcista sobre bienes y servicios se ha acentuado ante un mayor uso del gasto público, que se ha ejecutado ampliamente en tiempos de campañas electorales. Especialistas consultados señalan que en Venezuela, en períodos de fuerte incremento de los precios del petróleo, siempre se elimina la restricción presupuestaria, lo cual permite al Gobierno agrandar su gasto sin la necesidad de subir los impuestos. Destacan que esta situación, absolutamente privilegiada de los llamados petro-estados, permite comprar voluntades y mantener adeptos.
Sin embargo, el aumento de las erogaciones del Estado atenta contra la salud de la economía, ya que este tipo de medidas se ejecuta a costa de mayores presiones en el mercado cambiario y por ende en la inflación, cuyos resultados anuales se han mantenido en los dos dígitos. Venezuela es un país de constantes eventos electorales, pero también de un alto costo de la vida. En la última década, se observa, por ejemplo, cómo se incrementó el gasto público en el año 2006 con la realización de las elecciones presidenciales. Durante ese período, la cifra de las erogaciones alcanzó 157.015 millones de bolívares fuertes contra los Bs.F.92.562 millones de 2005. Esto sucedió mientras la tasa de inflación pasó de 14,4% en 2005 a 17% en 2006. En el año 2008 de elecciones regionales y municipales, el gasto del Gobierno finalizó en 202.408 millones de bolívares fuertes y se registró una inflación de 30,9%, la tasa más alta en la historia económica de la actual administración.
En un informe realizado por la firma Ecoanalítica se destaca que más de 80% de las variaciones de la popularidad presidencial puede explicarse con el incremento o disminución del gasto público y los cambios en el mismo. "La principal variable que explica su alta, aunque decreciente, popularidad es el gasto fiscal: ocho de cada 10 veces que el gasto público en términos reales sube (o baja), la popularidad del Presidente también se incrementa (o reduce)", señala el reporte. "Debemos recordar que aunque se gaste más, ese dinero que se distribuye también rinde cada vez menos. Pero al final, el Gobierno decidirá gastar más, aunque eso genere mayor inflación, porque la relación popularidad-gasto es muy fuerte", destaca Asdrubal Oliveros. "En el año 2006, el Gobierno tuvo que gastar alrededor de 4.200 millones de dólares para generar un punto del PIB (Producto Interno Bruto), pero en el año 2008 para generar el mismo punto de crecimiento económico, tuvo que gastar 13.000 millones de dólares".
miércoles, 16 de marzo de 2011
Afectaciones económicas en Venezuela por las importaciones y la globalización
El panorama económico para Venezuela en el año 2011 parece ser positivo en cuanto a ingresos. El aumento de las materias primas, y especialmente en los precios del petróleo, auguran mayores recursos fiscales para el país. Pero al mismo tiempo el Gobierno importará más rubros, especialmente alimenticios, que de acuerdo a recientes informes registrarán altos precios, por lo que Venezuela utilizará sus petrodólares para comprar inflación externa.
El Gobierno venezolano realizó compras de alimentos en los mercados internacionales por el orden de los 5.000 millones de dólares durante 2010, pero cálculos de analistas prevén que durante este año aumenten a 6.500 millones de dólares. El Gobierno ha actuado intensamente en los mercados internacionales, con la finalidad de evitar una marcada escasez en el país, que pudiera generarle un costo político.
Las altas presiones inflacionarias en Venezuela, en su gran mayoría recaen sobre el desempeño del rubro de alimentos y en particular sobre el segmento de los productos regulados. A pesar del subsidio que mantiene el Gobierno, éste se ha visto obligado a incrementar los precios de algunos alimentos controlados. Muchos alimentos dependen de insumos importados y el efecto de la inflación internacional se sentirá sobre el costo de producción de pastas, salsa de tomate, azúcar, aceites y grasas, leche en polvo, productos avícolas, entre otros. Algunos componentes de la producción de alimentos son entre 40% y 70% importados. Y esto lo sabe el Gobierno. Fuente: EMEN.
El Gobierno venezolano realizó compras de alimentos en los mercados internacionales por el orden de los 5.000 millones de dólares durante 2010, pero cálculos de analistas prevén que durante este año aumenten a 6.500 millones de dólares. El Gobierno ha actuado intensamente en los mercados internacionales, con la finalidad de evitar una marcada escasez en el país, que pudiera generarle un costo político.
Las altas presiones inflacionarias en Venezuela, en su gran mayoría recaen sobre el desempeño del rubro de alimentos y en particular sobre el segmento de los productos regulados. A pesar del subsidio que mantiene el Gobierno, éste se ha visto obligado a incrementar los precios de algunos alimentos controlados. Muchos alimentos dependen de insumos importados y el efecto de la inflación internacional se sentirá sobre el costo de producción de pastas, salsa de tomate, azúcar, aceites y grasas, leche en polvo, productos avícolas, entre otros. Algunos componentes de la producción de alimentos son entre 40% y 70% importados. Y esto lo sabe el Gobierno. Fuente: EMEN.
martes, 25 de enero de 2011
Estado rico, pueblo pobre
En enero entró en vigencia la nueva tasa cambiaria "unificada" a 4,30BsF/$. El gobierno no quizo denominarlo devaluación pero lo cierto es que el estado recibirá más bolívares por cada dólar que recibe, es decir, se devaluó la moneda nacional. Al pueblo se le quiere engañar pero la llamada unificación no se hizo hacia abajo sino hacia arriba.
El Estado se ve favorecido ya que sus deudas nacionales se disuelven por el mayor ingreso pero a costa del pueblo que se empobrece cada día más porque recibe ingresos en bolívares. Esto luce como una práctica perversa que se aprovecha hacer en un año que no es electoral y que por experiencia vividas en nuestro país recrudecen los problemas en corto plazo por los cuales se tomó la medida.
El panorama futuro empeora debido a los altos niveles de inflación que vive Venezuela. No es concebible que el gabinete económico apoye esta decisión porque sabe que los niveles inflacionarios tienden a aumentar y eso no se compagina con los discursos de reducción de la tasa inflacionaria que tanto profesa el ejecutivo nacional.
El Estado se ve favorecido ya que sus deudas nacionales se disuelven por el mayor ingreso pero a costa del pueblo que se empobrece cada día más porque recibe ingresos en bolívares. Esto luce como una práctica perversa que se aprovecha hacer en un año que no es electoral y que por experiencia vividas en nuestro país recrudecen los problemas en corto plazo por los cuales se tomó la medida.
El panorama futuro empeora debido a los altos niveles de inflación que vive Venezuela. No es concebible que el gabinete económico apoye esta decisión porque sabe que los niveles inflacionarios tienden a aumentar y eso no se compagina con los discursos de reducción de la tasa inflacionaria que tanto profesa el ejecutivo nacional.
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